sábado, 28 de enero de 2012

centeno

Todos los años hacían aquel viaje. El paisaje carecía de interés -en marzo, los campos de trigo de Illinois son lúgubres y monótonos- y ninguno de los dos lo recordaba con agrado, pero vivir en el mundo ya supone estar haciendo una especie de viaje.
Si uno está dispuesto a partir y no puede hacerlo, sea porque no es libre o porque no tiene nadie con quien ir, o si ha fijado arbitrariamente una fecha para su partida y no se atreve a ponerse en marcha hasta que llegue ese día, no tiene por qué preocuparse. Sin saberlo, ya se ha puesto en camino. En un planeta giratorio, en un universo mecánico que no deja de dar vueltas, no hay forma de quedarse quieto.
Ni el destino ni el punto de partida tienen importancia. La gente suele encontrarse a mitad de un viaje que no tenía intención de emprender y que no están muy seguros de dónde empezó. Lo que importa, lo único que de verdad puede uno elegir, es la persona que escoge sentarse en el asiento libre de al lado, desde Asheville, Carolina del Norte, a Knoxville, Tennessee.


Siempre que uno viaja debe contar con los accidentes, las indicaciones incorrectas, el exceso de emociones, el calor, las multitudes y los enormes retrasos, igual que cuenta con soñar por la noche. Que disfrutemos o no depende de nuestro estado de ánimo.


Puede que tengas que olvidar la cita que concertaste con alguien en tal fecha, a mediodía, en las escaleras del tribunal de Amarillo, Texas. Sobre todo, si llevas mucho tiempo sin comer o comiendo sólo tomates maduros robados, de modo que de pronto no sabes muy bien lo que dices; o si te afecta el calor, y cuando te despiertas estás en una habitación de hospital. Pero cuando empieces a recuperarte, y puedas sentarte un ratito al día, tendrás tiempo de pensar a dónde te dirigirás después. Y, si quieres, siempre puedes concertar otras citas.
El gran problema, el problema universal, es cómo estar siempre de viaje y aún así ver lo que verías si no tuvieses más remedio que quedarte en casa: un gato negro en un jardín, moviéndose entre las hojas de unos gladiolos detrás de un arbusto de lilas. Cómo conservar la suficiente indiferencia y tranquilidad interior para que cuando el gato se suba de un salto a la pared del jardín, vuelva a bajar y desaparezca, lo veas y lo recuerdes y en ese momento no estés absorto en la sequedad de tus manos.
Que te perdieses a ese gato concreto saltando por encima de uno de tantos muros de jardín, no debería tener demasiada importancia, pero, por lo visto, la tiene. El gato parece serlo todo. Ver con claridad lo es todo. Estar seguro de los olores, ser capaz de recordar los sonidos y de distinguir por el tacto un objeto, y un cuerpo, de otro. 

sábado, 21 de enero de 2012

Round and Round

Lejos, lejos, con la mirada en otros espejos, sin darme cuenta un día eché a andar.
Con el entusiasmo infantil que dura hasta hoy, una canción me trajo hasta aquí. (Jorge Drexler) Brincando de canción a canción, desde él hasta ella... pensando en las cosas importantes que vienen, y en mis días importantes en los que nadie se engalana, si tengo que escoger vals, el elegido es éste aunque sea para dar vueltas y vueltas por el pasillo con la manta de capa y los virus en los bolsillos:

"Pequeño Vals" de Marlago:

Os importa si me siento aquí
Y os veo bailar ese waltz?
Da fe el simple hecho de ver
Lo que dos personas pueden ser
Con una pareja
Y un vaso con burbujas

Quien puede decir si el olor que percibo
Es el mismo para ti y para mi?
Quien puede decir si los colores que veo
Son los mismos para los dos?

Tus pasos dibujan la via lactea
Veo estrellas resplandeciendo en tus pasos

Dando vueltas y vueltas
Y mas vueltas construyendo una via lactea para mi
 

viernes, 13 de enero de 2012

Dadá

(de la wiki:) Siete manifiestos dadá, "Dadá manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo", VIII (1924).
Coja un periódico
Coja unas tijeras
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema
Recorte el artículo
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el articulo y métalas en una bolsa
Agítela suavemente
Ahora saque cada recorte uno tras otro
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa
El poema se parecerá a usted
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo.

Las palabras que no existen nos pueden salvar

..ya he disfrutado dos veces de Vetusta Morla en directo, tarde de reencuentros. 
Puedo volver,
Puedo callar
Puedo forzar la realidad
Puedo doler
Puedo arrasar
Puedo sentir que no doy mas
Puedo escurrir
Puedo pasar
Puedo fingir que me da igual
Puedo incidir
Puedo escapar
Puedo partirme y negociar la otra mitad

Puedo romper
Puedo olvidar
Puede comerme la ansiedad
Puedo salir
Puedo girar
Puedo ser fácil de engañar
Puedo joder
Puedo encantar
Puedo llamarte sin hablar
Puedo vencer
Puedo palmar
Puedo saber que sin vosotros puede más

Puede ser que mañana esconda mi voz,
Por hacerlo a mi manera
Hay tanto idiota ahí fuera
Puede ser que haga de la rabia mi flor,
y con ella mi bandera
Sálvese quien pueda

Puedo torcer
Puedo lanzar
Puedo perderme en la obviedad
Puedo servir
Puedo cansar
Puedo saber que sin vosotros puede más

Puede ser que mañana esconda mi voz,
Por hacerlo a mi manera
Hay tanto idiota ahí fuera
Puede ser que haga de la rabia mi flor,
y con ella mi bandera
Sálvese quien pueda

Puedo, torcer, lanzar, perderme en la obviedad,
sentir, cansar, saber que sin vosotros puede más

Puede ser que mañana esconda mi voz,
Por hacerlo a mi manera
Hay tanto idiota ahí fuera
Puede ser que haga de la rabia mi flor,
y con ella mi bandera
Sálvese quien pueda

#Sin papeles (2)

en ese terreno de la vida siempre parece suceder lo mismo.. siempre quieres a quien no te quiere, e ignoras al que te conviene

Esperando a Quique (González)

Hay una calle que lleva tu nombre
en la ciudad del viento,
después de tanto tiempo
me harté de esperarte
y se cayó el letrero.
Todos los teléfonos que esperan tu llamada
están ardiendo.
En todos los lugares te encuentro,
en todos los lugares me siento un habitante más
en la ciudad del viento.

El té de las cinco

El ritual del té para el saharaui consistente en tomar tres vasos de té, el primero té amargo (como la vida), el segundo dulce (como el amor), el tercero suave (como la muerte).

#Sin papeles

Si bien diariamente dedica horas y horas a su nueva disciplina, la premisa elemental de esta, tal como queda enunciada en el manual de Comunicaciones 101, se le antoja absurda: «La sociedad humana ha creado el lenguaje con la finalidad de que podamos comunicarnos unos a otros nuestros pensamientos, sentimientos e intenciones». Su opinión, por más que no la airee, es que el origen del habla radica en la canción, y el origen de la canción, en la necesidad de llenar por medio del sonido la inmensidad y el vacío del alma humana. (...No puedo citar al autor porque no apunté de donde saqué este fragmento, mil perdones...)